Dispensar exige la precisión de la mano de un cirujano. En muchos entornos de fabricación, incluso un pequeño error puede provocar fallos significativos. Recoger la cantidad incorrecta de materiales o distribuirlos de manera desigual puede dar lugar a defectos de diversa gravedad. A veces, abordar estos defectos requiere volver a trabajar componentes específicos, como volver a aplicar lubricantes en la maquinaria. En otros escenarios, rechazar un lote completo es la única opción, como lo es cuando se utilizan pastas de soldadura de alta temperatura o sin plomo menos indulgentes en el ensamblaje de placas de circuito impreso (PCB) con tecnología de montaje en superficie (SMT).
Las consecuencias de una dispensación incorrecta pueden ser graves. Considera medicamentos ineficaces, productos nutricionales contaminados, productos químicos peligrosos y materiales de construcción estructuralmente débiles, todo lo cual puede resultar de prácticas de dispensación deficientes.
Lograr una precisión constante es casi imposible sin automatización. Afortunadamente, los cobots compactos y versátiles se pueden adaptar fácilmente a diversas tareas de dispensación, lo que los convierte en una solución sorprendentemente rentable.