La incorporación de la robótica colaborativa a las líneas de producción industrial no ha sido igual en todos los sectores. A algunas, como las de la industria alimentaria, la llegada de los cobots ha sido más lenta, motivada sobre todo por las estrictas normativas en materia de seguridad e higiene alimentarias.
Sin embargo, los avances tecnológicos han permitido que hoy en día los brazos robóticos puedan trabajar en cualquier fábrica de alimentación, automatizando procesos hasta ahora impensables y cumpliendo en todo momento con la seguridad e higiene necesarios.
En este sentido, los brazos robóticos para alimentación de Universal Robots están diseñados con medidas especiales como una carcasa exterior para reducir el riesgo de acumulación de polvo y suciedad, así como con diferentes fundas de protección.