Las operaciones de final de línea se encuentran entre las fases productivas más automatizadas con robots colaborativos. El objetivo para el sector packaging es adecuarse a los hábitos de consumo actuales mientras aumenta su competitividad.
Las operaciones de final de línea se encuentran entre las fases productivas más automatizadas con robots colaborativos. El objetivo para el sector packaging es adecuarse a los hábitos de consumo actuales mientras aumenta su competitividad.

Como eslabón final del proceso productivo, en las operaciones de final de línea confluyen muchas de las demandas, sensibilidades y requerimientos del consumidor actual: un surtido de productos diverso y con características diferenciadas, envases personalizados, packaging sostenible, inmediatez en la entrega, comercio online… Cerca de 9.000 personas visitaron en noviembre la feria Empack y Logistics & Automation para conocer las innovaciones que permiten al sector del packaging adecuarse a los hábitos de consumo actuales mientras aumentan su competitividad.
La cita del sector del packaging sirvió para visualizar la relación cada vez más estrecha que mantienen el envase y el embalaje con la robótica colaborativa. El buen momento que vive la unión entre estos dos mundos se explica por factores como estos:
Por todo ello, las operaciones de final de línea se encuentran entre las fases productivas más automatizadas con robots colaborativos. La funcionalidad de los cobots abarca desde el etiquetado, tanto aplicando los adhesivos como validando el proceso gracias a la visión artificial, hasta el encajado de productos.
Otra de las aplicaciones más habituales es la del paletizado, ya que es una de las menos ergonómicas si se realiza de forma manual. Las aplicaciones de paletizado de UR permiten modificar el mosaico de cajas en solo un minuto, garantizar la colocación correcta de los artículos y cerciorarse de que cada caja contiene la cantidad adecuada de productos.
En el stand de Robotplus y Universal Robots en Empack, coincidieron muchas de las soluciones que están revolucionando el final de línea en las pymes españolas.

Una de las soluciones que suscitaron más interés fue la conformadora de cajas que hemos desarrollado junto a COMSISCAL. La aplicación resuelve esta tarea repetitiva con precisión y adaptándose al ritmo de producción para un proceso de fabricación ininterrumpido. De este modo contribuye a deshacer cuellos de botella que hubieran podido lastrar la competitividad de una empresa. La agilidad y la capacidad para adaptarse a formatos diversos son otros de los puntos fuertes de esta innovación.
Fruto de la colaboración entre Robotplus y BR5 también pudimos mostrar una solución de manipulación de bandejas. Esta tarea esencial para el funcionamiento del final de línea se caracteriza por su alta repetitividad y cadencia. Cuando se realiza de forma manual, puede ocasionar problemas de ergonomía y trastornos musculoesqueléticos en los trabajadores.

Asimismo, de la mano de Lean Best, pudimos ver en directo una solución para manipular y girar botellas. Su objetivo es pasar las botellas desde el jaulón hasta la línea para hacer el proceso de degüelle. Al coger varias botellas a la vez, esta innovación permite cumplir los tiempos de ciclo que demanda el cliente.
Finalmente, MiR nos mostró que las tareas logísticas y de intralogística pueden agilizarse si sumamos la versatilidad de los robots colaborativos y la movilidad autónoma y segura de las plataformas móviles. Al montar una aplicación de bin picking sobre un robot móvil, la solución puede desplazarse hacia distintos puntos de la planta para atender a varias líneas y encargarse de la recogida y colocación de productos dispuestos de manera aleatoria. Esta posibilidad multiplica la rentabilidad de la solución robótica.
