La planta de Ford Rumanía en Craiova ya ha instalado cuatro UR10, el mayor de los modelos UR cobot. Tres de ellos se han integrado directamente en los procesos de trabajo y están trabajando junto a los empleados en la línea de montaje, asumiendo tareas repetitivas. Un UR10 realiza el engrase de los seguidores del árbol de levas, otro llena el motor de aceite y el tercero comprueba el motor con una luz UV y una cámara en busca de fugas después de que se haya llenado de aceite. La cámara utilizada en el proceso de comprobación del motor es una cámara de visión Cognex, un producto UR+, que se comunica con el cobot a través de Ethernet. El cobot UR10 lo opera con la ayuda de un efector final (pinza) especialmente creado y personalizado por los ingenieros de Ford de acuerdo con la aplicación. La cuarta unidad UR10 se utiliza para pruebas y capacitación y pronto tendrá un rol operativo asignado. Debido a la integración del UR10 en el sistema que controla la línea de montaje, el proceso se simplifica. Los cobots no requieren la intervención humana/del operador a menos que se produzca un cambio en los procesos habituales.
"Un equipo del Reino Unido hizo un análisis global sobre qué tipo de cobot se adaptaba mejor a nuestras necesidades en las plantas de motores y vehículos", dice Adrian Calangiu, gerente de área de la planta de motores de Ford Rumanía. "Cuando implementamos los cobots, no era nuestra intención reemplazar a las personas, queríamos ayudar a los operadores que realizan trabajos repetitivos y desafiantes, haciendo que el cobot actúe como un colega para el operador en lugar de como un reemplazo. Los cobots UR tienen la flexibilidad de trabajar cerca del operador, sin poner en peligro su zona segura. Los robots colaborativos también lo liberan de tareas monótonas y repetitivas, dándole la oportunidad de contribuir de manera creativa.